Escrito por Irene Bompas (Socióloga)

“He comprendido que mi bienestar sólo es posible cuando reconozco mi unidad con todas las personas del mundo, sin excepción.” León Tolstói

 

Después de más de 60 años, y aún con niveles inéditos de globalización y trasnacionalización alcanzados por la economía mundial que en el momento en que fue enunciada, todavía hoy la Teoría de la Dependencia nos puede realizar algunos aportes sobre la forma que adoptó en América Latina el “desarrollo”. Es decir, no se ha modificado la matriz de acumulación capitalista, donde el “centro existe y se desarrolla a costa, básicamente, de la periferia y esta forma de inserción de la periferia en este sistema mundial es lo que determina su forma de desarrollo dependiente[1]. Este tipo de explicación nos indica que la interdependencia de las economías en el sistema capitalista, genera, por un lado, economías desarrolladas y por el otro, como contracara, forja economías desarticuladas y desintegradas (capitalismo dependiente), donde conviven un sector moderno de alta productividad junto a uno de subsistencia o de baja productividad caracterizado también por el subempleo estructural y la precariedad laboral. Este esquema cuyo resultado es la DESIGUALDAD se reproduciría al interior de un país y al interior de una gran urbe, como por ejemplo CABA.

La llegada del COVID-19 no hizo más que develar la fragmentación y desigualdad económica y social previa y acentuarla, incluso desde una perspectiva territorial, al desnudar las condiciones precarias de salubridad, habitabilidad, infraestructura y del mercado laboral (sector informal) -entre otras- de las barriadas populares. De esta manera, los mapas del virus coinciden en los grandes centros urbanos con los territorios -considerados desde un punto de vista integral- más desfavorecidos y desiguales, concentrándose los casos de manera alarmante en las llamadas villas. Frente a esta nueva realidad hay variadas respuestas, una de ellas es la de la sociedad civil.

En un contexto como el descripto, donde prevalece el individualismo y la fragmentación, sin embargo, no podemos desconocer y valorar toda una trama de iniciativas que intentan hacer frente a una situación como lo es la del coronavirus. Desde las organizaciones que se fundan en el territorio o localmente se reavivan experiencias históricas y sociales impresas en la sociedad civil como la solidaridad, la igualdad y la responsabilidad. Es decir, se regeneran solidaridades y se organiza la demanda alrededor de, por ejemplo, una Unión Vecinal como lo es la de Saavedra, donde son otros los valores que predominan. Y estoy segura que esta experiencia, de hecho, se replica en muchas otras geografías.

Lo que se demanda básicamente es la urgencia del alimento y de elementos de higiene. Quienes llevan adelante iniciativas como estas son un conjunto de organizaciones territoriales, referentes locales y voluntarios orientados a buscar la representación de distintas identidades y pertenencias.

No desconocemos las dificultades que se presentan para generar una pertenencia o identidad socio-comunitaria y compromiso de la sociedad civil frente a la actual coyuntura. Como ya mencionamos la fragmentación social y el individualismo producto del neoliberalismo ponen en riesgo el acuerdo social alegando el derecho a la libertad individual. Es importante subrayar aquí, -aunque no es el objetivo de este artículo- el rol de los medios masivos de comunicación en repetir infinitamente el discurso de la “libertad”.

Frente a este panorama proponemos fortalecer los vínculos sociales en una escala local o comunitaria desde donde mejor estrechar los lazos sociales y tejer tramas de solidaridad. Las organizaciones territoriales al configurar espacios heterogéneos, en los que confluyen todo tipo de demandas sociales, políticas y territoriales estructuran la sociedad civil que construye vínculos sociales en base a la PARTICIPACIÓN y ORGANIZACIÓN, e involucrándose en las políticas públicas. ¿Cómo? Con amplitud, con todos. Decirlo es fácil. Otra cosa es hacerlo.



[1] Bárbara Altschuler. (2020) Las teorías del Desarrollo económico. Diversas etapas y evolución del concepto. FLACSO.